jueves, 14 de julio de 2011
Ella
Ella apareció cuando él más lo necesitaba, cuando la carretera lánguida se alargaba por donde él pasara. Solo la veía cuando la luna embriagada de luz intensa bajaba a verle a las 6 de la madrugada. Él no paraba de decirse a sí mismo si no se podría arreglar. Hacía mucho de aquello, no hay remedio para los altercados infructuosos que sudan dentro de uno mismo para recordar lo mal que se ha hecho durante mucho tiempo. Hasta que acertase y despertara quedaban muchos mensajes insípidos en una larga lista dentro de una botella perdida en un coagulo oculto en el corazón del mar.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario